19.
El sábado por la mañana, Evelyn revisó la hora varias veces. Habían acordado salir temprano y, pese a que Alexander insistió en acompañarlas, ella esperaba que una llamada de trabajo o alguna urgencia de Scarlett terminara retrasándolo.
Por eso se sorprendió cuando escuchó el motor del coche cinco minutos antes de la hora prevista. Alexander apareció vestido de manera más informal que de costumbre y tomó las bolsas sin pedir ayuda.
—Yo puedo cargar algo —dijo Evelyn.
—Tú llevas a Aurora.
No era