47. Sobrada bondad
El tiempo transcurrió tan deprisa, además Samantha había llegado al hospital ya en la madrugada.
Morgan se perdió en el sueño, por lo que fueron unas horas, al despertar y ver que tenía la ropa puesta, intento recapitular sobre sus recuerdos de lo último, tomo su celular y vio el número considerable de llamadas, así como mensajes.
Por supuesto que maldijo al leer los mensajes, se regañó así mismo y se metió a darse una ducha rápida para quitarse el aroma a alcohol.
La intención de haber ido has