52. Extra
4 meses después...
Morgan ya no podía quitarle las manos de encima a Samantha, en vez de saciar sus ganas de tocarla, estás solo se habían incrementado.
Él era el más preocupado porque su situación se volviera definitiva.
—¡Ya..., deja levantarme! —le rogaba Sam, pues Koch la tenía entre sus brazos y la llenaba de besos.
—No, quiero seguir con lo que empecé.
Samantha se escabulle de entre sus brazos, saltando velozmente fuera de la cama, poniendo distancia para que ese hombre no la regresé.
—Lu