Eloisa tomó su mano.
—Me voy después de la boda Si decides huir te acompaño.
Oli la miró con los ojos húmedos.
Eloisa sonrió con tristeza, la decisión de Oli se acercaba más rápido de lo que su corazón estaba preparado para soportar.
El día de la boda llegó.
La noche había Sido larga, Claudio permaneció despierto. Su corazón se oprimía a saber que en unas horas ce realizará la boda.
Aitiana caminaba por el pasillo cuando se encontró con Aimar.
—¿Que pasa Aimar? Te ves nervuo6.
—Cteo que hoy se