El sacerdote Ricardo lo miró.
—ve por ella hijo, que... —aconsejó el padre.
Emiliano sintió que la tragedia no había terminado en el precipicio. Y con la muerte de Dominic.
Apenas estaba comenzando. Y ahora, también con él.
Subió al auto dejando a Ricardo casi con la palabra en la boca. Condujo lo más rápido que pudo para alcanzar la y decirle la verdad de aquella noche.
Llegó al aeropuerto y bajo corriendo. Miró entre la multitud y al fin logró verla entre la gente.
"sorpresa" Eloisa acarician