El lugar que lo había acogido cuando se sentía sin rumbo. Vio el lugar más pequeño, más acogedor. Emiliano y Enzo llegaron a recibir a Claudio.
-Papá.. Oli, que bueno que volvieron. -Dijo Emiliano abrazando a su padre. Luego se unió Enzo a ese abrazo.
-¿Dónde está Paolo?
-Venimos de despedirlo, se llevó a Aimar a Berlín. Mejores tratamientos.
Claudio entendió, miró a su mujer, y tomó su mano.
Claudio miró el campanario.
Luego la miró a ella.
Las campanas comenzaron a sonar, marcan