El silencio entre ambos era frágil. Eloisa parpadeó.
Claudio dio un paso hacia ella, sin invadirla.
—Con permiso. —dijo Eloísa saliendo de la habitación.
—¿Desde cuándo escuchas en los pasillos?
La pregunta no fue dura.
—Desde que no respondes a mis mensajes y llamadas. ¿Me estás evitando?
Eso la desarmó más que cualquier reclamo.
—No estoy evitando te. —murmuró.
—Entonces dime qué estás haciendo.
Olí bajó la mirada.
—Estoy intentando ser valiente.
—Ser valiente no es huir antes de tiempo. Ol