[ZAED]
El día avanza con una lentitud insoportable, como si el tiempo mismo estuviera conteniendo la respiración. Milán está gris, nublado, húmedo, y cada paso que damos por las calles empedradas parece resonar demasiado fuerte en mi cabeza.
Alya camina a mi lado sin decir una palabra. No es silencio de distancia. Es silencio de miedo.
Su mano está en la mía… suave, frío el tacto. No aprieta, no tira, no se aferra. Simplemente está ahí, como si necesitara la certeza de mi presencia para no desm