[ZAED]
La mañana se abre paso despacio, como si Miami también necesitara aprender a no apurarnos. Hoy volveremos a ver a nuestro bebé y eso simplemente cambia todo nuestro animo.
Alya camina a mi lado por el pasillo de la clínica con una mano entrelazada en la mía y la otra apoyada, casi sin darse cuenta, sobre su vientre. El gesto se volvió automático desde que supo del embarazo y amo este acto inconsciente y, al mismo tiempo, sagrado.
El calendario avanzó sin pedir permiso entre vuelos, cont