[ALYA]
La noche cae sobre la ciudad con una calma que contrasta demasiado con todo lo que llevamos dentro. Desde el ventanal del penthouse, Miami parece ajena a nosotros, como si no supiera nada de las decisiones, de las tensiones, de las guerras silenciosas que seguimos librando incluso cuando todo parece estar en orden. Las luces se extienden hasta donde alcanza la vista, cálidas, constantes, como una promesa de estabilidad que no siempre es real.
Alya está sentada en el sofá, envuelta en una