CUANDO ALGO SE ROMPE
[ALYA]
Ha pasado un mes desde que adaptaron la oficina dentro del penthouse, y en apariencia todo ha encontrado un equilibrio que antes parecía imposible. Mi rutina ya no implica traslados ni jornadas interminables fuera de casa; el trabajo llega a mí en forma de reuniones virtuales, planos digitales y decisiones que puedo tomar sin salir de este espacio que, poco a poco, empieza a sentirse menos provisional y más nuestro. Desde afuera, cualquiera diría que todo funciona, q