[ZAED]
La noche cae sobre Miami como un manto denso, húmedo y pegajoso. Cada paso hacia el bar arrastra conmigo el peso de todo lo que he perdido. Afuera, la ciudad brilla con luces de neón y escaparates que parecen burlarse de mi impotencia, de la culpa que me carcome desde que Alya me habló del bebé que perdió.
Entro al bar. Es un lugar oscuro, lleno de humo y de sombras que se confunden entre risas huecas y música grave que retumba en el pecho. Me siento en la barra, apoyo los codos y le dig