Capítulo 34. El peso de la verdad
Leonardo
Me siento como un león enjaulado desde aquella noche con Alice. Han pasado los días, pero la sensación no se disipa. Por el contrario, cada hora que transcurre me confirma que lo que siento hacia ella no es solo atracción, no es solo deseo. Estoy enamorado de Alice. Y lo peor de todo es que me doy cuenta de que estos sentimientos no son recientes; llevan tiempo creciendo en silencio, esperando el momento de estallar.
Los días pasan, y la boda se acerca. Pero cada vez que pienso en Emil