Ana a veces sentía que iba a enloquecer sin Antón y sus hijos, pero por ellos mismos tenía que ser fuerte y soportar a ese hombre, había intentado besarla, pero ella logró convencerlo de que se sentiría sucia haciéndolo sin ser libre, tenía que tener mucho tacto al hablarle, un hombre desquiciado como él era un peligro para quién se opusiera a sus deseos.
Pero a la vez decirle eso le daba miedo, porque incrementaban las ganas de ese hombre por matar a Antón, ese día lo escucho hablar con sus ho