El teléfono pesaba en mi mano después de las palabras de Victor.
Ethan se incorporó a mi lado, con los ojos fijos en los míos. La luz de la mañana que entraba por las cortinas baratas del hotel lo hacía todo demasiado brillante, demasiado real.
Quieres estar presente durante todo el embarazo? pregunté, con la voz un poco temblorosa. ¿Las visitas al médico, las ecografías, el parto?
La respuesta de Victor llegó firme pero cansada. Sí. Quiero ver crecer a mi nieto. Quiero estar en la habitación c