Había pasado unos días desde que Alejandro y Eva comenzaron a vivir juntos, todo parecía ir de maravilla. Ella iba a visitar y cuidar a su amiga, Sara, quien daba muestras de mejoría cada vez más rápido. Eso estaba bien.
Aunque no del todo, Alejandro no podía estar tranquilo con aquel tema, ya que todo aquel resultado de estudios practicados indicaba que su amiga, había estado siendo víctima de envenenamiento, en cantidades mínimas, no era notorio, pero poco a poco esa cantidad mínima iba a ir m