El tiempo pasa demasiado lento cuando quieres que algo llegue, demasiado rápido cuando quieres que algo no se vaya. Así había sido para la familia Monroy y la familia Mendoza, pues en un abrir y cerrar de ojos, ya habían pasado 3 años.
Con todo el dolor de sus corazones, hoy los pocos integrantes de ambas familias, estaban reunidos en aquellas tumbas vacías que habían colocado en el cementerio para por lo menos tener donde venir a llorar y platicar.
Mientras eso sucedía en México, en Rublyov