Alejandro por primera vez, experimentaba la sensación de tener a su hijo en brazos, su cuerpo era cálido y pequeño, aquello, le producía una extraña sensación de tranquilidad que no había experimentado en mucho tiempo.
No lo había querido decir, ni pensar, pero ese niño era una copia exacta de él, su cabello, sus ojos, su color de piel, no había nada que no fuese él en pequeño. De pronto sintió un enorme hueco en el pecho, él jamás había convivido con niños, es más, no era fan de tratar con ello