- Señor… Ya tengo lo que me pidió. -dijo Leo por teléfono.
- Bien, quiero saberlo todo… -dijo Alejandro con una frialdad que solo el conocía.
- ¿Quiere venir a verlo?
- Sí, mándame tu ubicación.
- En un momento le llega, lo esperamos para recibir más órdenes.
- Bien, ya vi donde es, dame 20 minutos.
Alejandro sabia que era el momento de escuchar como personas de toda su confianza había quebrantado esta y lo habían llevado incluso a poner en riesgo su vida. Entonces, ahora que obtuviera la confes