2. Vaquero
Álvaro Duarte
—Necesito hablar contigo, Christa… Necesito tu ayuda —dije, soltando el aire contenido en mi garganta.
Ella me miró con compasión, como si en mis palabras pudiera leer todo el dolor de lo que había vivido.
—¿Quién es él? —repitió el hombre a su lado, su tono era firme y analítico.
Christa giró hacia él con una ternura que casi me dio envidia. Era la misma mirada con la que Emilia solía verme. Sus dedos acariciaron la mejilla de su esposo con suavidad, un gesto de calma y certeza.