35. Ya lo sabía
Christa Bauer
Miré alrededor, desorientada, tratando de recordar cómo había llegado a mi habitación. Las sábanas estaban arrugadas a mi alrededor, como si hubiese estado dando vueltas toda la noche. ¿Noche? Mi corazón latía frenéticamente, y la sensación de la lluvia y el calor de los labios de Santiago todavía estaban grabados en mi mente. Cerré los ojos con fuerza, como si hacerlo pudiera borrar lo que había ocurrido.
—Christa —la voz suave de Maggie interrumpió mis pensamientos. Abrí los ojo