Aunque quisiera ignorarlo, Ava siente la mirada de Hector sobre su cuerpo, analizando cada movimiento que hace en el agua… Aunque sabía que no debía, su cuerpo parecía cobrar vida respondiendo a esa presencia.
Con los pies sumergidos en la piscina, Hector no parecía tener prisa por irse. Solo la observa. Aunque el agua estaba bastante caliente, el frío del exterior parecía castigar.
—¿Tienes frío? —pregunta él, con la voz más ronca de lo que debería.
—No —responde ella en un susurro, pasando un