Por un instante, Hector cierra los ojos, saboreando el gusto de la victoria como un buen vino. Una sonrisa de satisfacción curva sus labios al sentir que su mejor momento estaba a punto de llegar.
Al notar el silencio de Hector del otro lado de la línea, Ava decide añadir:
—Pero necesito dejar claro que tengo algunas condiciones… —añade.
—Claro que las tendrías —ironiza Hector.
—Sin embargo, te las diré personalmente —concluye, antes de colgar.
En cuanto la llamada termina, Hector permanece uno