—¿Puedes ayudarme con esas cajas? —pregunta Estelle, acomodando su cabello recogido de forma desordenada mientras sostiene la tapa de una de las cajas abiertas en el nuevo apartamento.
—Claro, amor —responde Mark con una sonrisa cariñosa, acercándose para ayudarla.
El nuevo hogar de ella quedaba justo al lado del suyo, algo que parecía simple en la práctica, pero que para Mark era casi simbólico: ella estaba cada vez más cerca, no solo físicamente, sino de la vida que él soñaba compartir.
Pasan