El sonido de los disparos estalla en el aire y asusta a Ava, que empieza a gritar en completo desespero. Hector la mira por un segundo y ve el pánico estampado en sus ojos; está en shock. Todo sucede tan rápido que no tiene tiempo de recordarle que el vehículo es blindado.
Sin pensarlo dos veces, pisa el acelerador a fondo y lanza el vehículo con todo contra los hombres armados.
El impacto es brutal. Los dos encapuchados caen hacia un lado mientras el coche avanza sobre ellos. Uno rueda por el