La lluvia seguía golpeando los ventanales de la casa mientras el plano de los túneles permanecía extendido sobre la mesa.
La Sala Eterna.
El nombre parecía respirar oscuridad.
Emilia observaba el mapa sintiendo el pecho cada vez más pesado.
Eva estaba viva.
Después de diecisiete años.
Pero la verdadera pregunta era:
¿En qué la habían convertido?
Adrián apoyó ambas manos sobre la mesa intentando mantener la calma.
Aunque por dentro estaba consumiéndose.
Porque el plan era una locura.
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