La lluvia seguía cayendo brutalmente cuando llevaron al joven dentro de la casa.
Empapado.
Temblando.
Y demasiado asustado para parecer una amenaza real.
Pero eso no calmó a nadie.
Porque acababa de confirmar lo peor.
> “Eva sigue viva.”
Emilia sintió el corazón golpearle violentamente el pecho apenas lo escuchó entrar.
Y en cuanto vio el símbolo colgando del cuello del muchacho…
El miedo regresó inmediatamente.
El joven levantó lentamente la mirada hacia ella.
Y el color desapareció de su rost