Nadie habló durante varios segundos.
Porque aquello ya había cruzado todos los límites posibles.
Una habitación infantil.
Igual a la de Victoria.
Preparada dentro de una casa abandonada.
El corazón de Emilia latía tan fuerte que dolía.
—¿Qué significa eso…?
El escolta negó lentamente.
—Aún no lo sabemos.
Pero Adrián sí sabía algo.
Samuel no solo estaba obsesionado con Amelia.
También con Victoria.
Y ahora…
Con Emilia.
La rabia comenzó a mezclarse nuevamente con miedo dentro de él.
Porque aquell