El aire dentro de la habitación cambió inmediatamente.
Adrián tensó la mandíbula.
—¿Qué clase de fotografías?
El escolta sostuvo la carpeta con evidente incomodidad antes de acercársela.
—Creemos que Samuel la estaba vigilando desde hace tiempo.
El corazón de Emilia comenzó a latir violentamente.
—Eso no tiene sentido…
Pero en cuanto Adrián abrió el expediente…
El color desapareció lentamente de su rostro.
Había decenas de fotografías.
Emilia saliendo de la universidad.
En una cafetería.
En una