—Te amo demasiado como para verte morir conmigo.
El mundo entero se rompió dentro de Emilia.
Las lágrimas comenzaron a caer violentamente mientras negaba desesperadamente.
—¡No!
La bodega seguía derrumbándose alrededor de ellos.
El fuego crecía.
Las explosiones eran cada vez más cercanas.
Y Adrián seguía atrapado bajo la viga metálica mientras la sangre se extendía lentamente debajo de su cuerpo.
Pero Emilia ya no veía nada más.
Solo a él.
—No me hagas esto…
La voz salió destruida.
Completament