La lluvia caía violentamente sobre el puente.
El mismo puente donde Amelia murió.
El mismo lugar que había perseguido a Adrián durante años en pesadillas, silencios y culpa.
Y ahora estaba ahí otra vez.
De pie frente al abismo que destruyó su vida.
Las luces de los vehículos iluminaban apenas la estructura mojada mientras el viento hacía eco entre los barandales metálicos.
Todo parecía una escena salida de un recuerdo maldito.
Adrián bajó lentamente de la camioneta.
El dolor de la herida seguía