—¡Una niña! —repetía Kate feliz, mientras caminaban por el pasillo del hospital.
—Ni siquiera puedo creerlo. —Los ojos de Rafaela llegaban a brillar.
—Necesito comprarle algo. ¿Cómo se llamará, Rafa?
—Todavía no lo sé. Con tantas cosas que han pasado, ni siquiera me detuve a pensar en un nombre para ella.
—Entonces tenemos que elegir un nombre rápido. ¿Qué tal, Sky? —preguntó entusiasmada.
—No puede ser, ese es nombre de televisión por cable en Brasil. —respondió.
—¿Y Honda?
—Marca de automóvil