Ver a su amiga en ese estado la dejó preocupada.
¿Qué haría ante aquella situación?
Tácio percibió la desesperación de Rafaela y se acercó a ella, tocándole los hombros para intentar calmarla.
—¿Qué crees que debo hacer, Tácio? —preguntó, sin tener idea de cómo debía proceder.
—Necesitas hablar con Kate para intentar entender por qué no quiere que llames a la policía.
—¿Cómo ese desgraciado tuvo el valor de hacer aquello? —susurró. —Yo sabía que no era buena persona.
—¿Por qué pensabas así?
—Ka