POV Nathan
La mañana estaba gris.
El cielo cubierto, el viento moviendo las hojas en la entrada del edificio como si el día mismo estuviera inquieto.
Como yo.
Noah caminaba a mi lado, pero no lo hacía en silencio. Daba pequeños saltitos, balanceando mi mano con una energía imposible de contener.
—¿Seguro que hoy puedo quedarme con mamá? —preguntó otra vez.
La miré de reojo.
Era, al menos, la décima vez.
Tragué saliva antes de responder, intentando que mi voz no delatara todo lo que pasa