Christian se despertó agitado y al girar la cabeza, vio a su madre, en el umbral.
Él cachorrito soltó un sollozo y estiró la mano hacia su madre, Katherine no dudó en acercarse rápidamente sentándose al lado de su cama.
—Christian... —susurró mirándolo con preocupación—. ¿Qué pasó?
Él la miró fijamente, sus ojos eran idénticos a los de ella en color pero tenía una mirada justo como la de su padre, tan poderosa para un niño pequeño.
—¿Qué pasa, mi amor? ¿Tuviste una pesadilla?
—Soñé con papá —sol