La loba les sirvió más jugo a los cachorros de Katherine con movimientos cuidados.
La estaban mirando tan fijamente que Zakia casi sonrió divertida, sabía que estaban planeando emboscarla de alguna manera.
Los cachorros eran curiosos por naturaleza.
—¿Cómo durmieron, pequeños? —preguntó sin mirarlos.
—Bien —respondió Klarissa por sus hermanos.
—Tía Zakia... ¿Tú conociste a nuestro papá? —preguntó Kash de repente.
Zakia parpadeó aturdida porque sin duda no lo había visto venir, no eso específicam