Stephano reaccionó primero con un movimiento rápido y tenso tomó la camisa que había dejado sobre una roca cercana y se la enrolló alrededor de la cintura, cubriéndose con brusquedad.
Adhara sintió que su rostro seguía sonrojado violentamente mientras era incapaz de apartar la mirada del todo, aunque ahora solo veía la tela húmeda pegada a sus caderas y el contorno marcado de lo que había debajo.
—Adhara, ¿Estás herida?
Ella negó con la cabeza incapaz de formar palabras, más aún cuando lo acab