La pelirroja había salido al jardín de la mansión Hoffmann, donde se celebró la fiesta… estaba perdida en sus pensamientos cuando de pronto una voz la hizo sobresaltarse.
—¿En qué piensas? — era su marido
—En lo feliz que soy— respondió ella con una radiante sonrisa— en lo mucho que amo a mi familia… y en que la ceremonia fue hermosa…
—Entregar a mi hija ha sido lo más difícil que he tenido que hacer en mi vida
—Y todavía te falta Lyanna— lo picó su esposa
—A esa niña la voy a meter de monj