Fueron pasando los meses, los pequeños crecían cada vez más, sus pasos fueron afianzándose, haciendo que comenzaran a aumentar su velocidad, sus balbuceos cambiaron para convertirse en palabras.
Con tres años de edad tanto Alex como Nathy hablaban fluidamente haciendo que los mayores se sorprendieran de que cada conversación que entablaban estos lo hacían con tanta normalidad.
—Papi, vamos al parque —Dice Nathy con un puchero mientras Mateo se encontraba en la sala viendo televisión.
—¿Al pa