Mateo había recibido el don de la gracia, la Madre Luna conocía su corazón y anhelo.
Luego de haber luchado por sus deseos ésta le concede lo que más deseaba, ser un Alfa, el que podía proteger a su amado, un Alfa que resguardara a sus seres queridos.
Recuperar sus recuerdos de su vida pasada, no solo lo unió más a su destinado, también podía disfrutar de su cachorro Alex, el ser que tuvo que dejar que se alejara de su manada, para cumplir con su misión.
Luego de haber pasado toda la tarde y pa