Pov Leina
Desperté de golpe, respirando con pesadez; mi pecho se contraía con cada exhalación y de nuevo mi piel ardía.
Un tacto frío y reconfortante en mi cintura me calmó por completo todo el malestar.
—Leina…
—No sé quién es él, pero me quiere atrapar, Bastian. Por favor, no dejes que llegue a mí. Estoy harta, cansada de ser perseguida.
Todos mis muros comenzaron a derribarse frente a él; ya no podía soportar todo lo que me estaba pasando, me estaba ahogando.
—No quiero ser la lob