Pov Bastian
Regresé al baño para darme una ducha rápido y luego llené un cubo de agua y tomé una toalla limpia.
Entré a la habitación donde mi compañera aún dormía plácidamente sobre la enorme cama.
Agarré la toalla y saqué el exceso de agua para luego pasarla por su cuerpo, cuidando de no despertarla.
La marca de mis dientes aún se veía en sus pechos y cuello; sus labios hinchados y rojos parecían una tentación suculenta que me pedía a gritos que los volviera a chupar.
Diosa, quería hacer