34. Siempre fui yo
Pov Juliette
Esa noche di vueltas en la cama tratando de no pensar o sobrepensar en lo que había pasado más temprano.
Aún sentía el regustito de sus dedos allá abajo y… no, no, no, Juliette, no pienses en eso. Tomé una almohada, alias el arma mortal, para ahogar un grito en ella.
Quería llorar de frustración por no poder entender qué me sucede con él. Necesitaba a mi loba para que me guiara y; sin embargo, ella está bastante noqueada.
Me levanté de la cama y fui hacia la mesita con aquel br