35. ¿Me aceptas?
Pov Juliette
Había pasado más de una hora, casi dos, de hecho todo el día, desde que me senté en la cama, diciendo a cada minuto que iría a verlo.
Mi talón no dejaba de golpear el suelo; tenía un enorme nudo en la garganta y miedo, mucho miedo.
Me levanté por fin, saliendo de mi tienda. No sabía dónde estaba la de él, así que me dejé guiar por su tenue olor.
Miré mi vestido, esperando a que no estuviera tan mal. Por suerte, ya los morados habían desaparecido, aunque no completamente mis her