Pov Leina
—Tú… ¿Cómo lo supiste?—pregunté en un susurro, sin atreverme a alzar la voz.
—Eres mi sobrina y, más que eso, te considero mi hija. Sara también lo hace. Sabes el cariño que te tenemos, Leina, pero hacer las cosas a escondidas no es lo correcto.
Me quedé en silencio. ¿Qué podría decir?
—Sé que lo extrañas, que quieres verlo. Yo también necesito saber si él está bien, y es por eso que te estoy ayudando.
Levanté la mirada emocionada; lo vi señalar las cosas que colocó frente a