Capítulo 29: La Prisión de Luz y la Sombra que Miente
El amanecer no llegó con luz. Llegó con alas.
Vanessa despertó sobresaltada, no por un sonido, sino por su ausencia. El silencio del palacio era denso, viscoso, como respirar bajo agua. Erick ya no estaba a su lado —solo el calor residual de su cuerpo quedaba en las sábanas, y una nota escrita con fuego en el aire: "Quédate. Protege lo que llevamos."
Pero el aire mismo traicionaba esa orden. Vibraba con una frecuencia que hacía que sus dient