Ignazio escuchó en silencio mientras Nerea relataba la conversación entre Luciana y Rodolfo. Sus padres habían llegado poco después que él y estaban sentados en el otro sofá.
Luciana estaba sentada a su lado en una posición rígida. Por lo que estaba escuchando lo había hecho más que bien, pero no debía de haber sido nada fácil para él.
—…Él pidió te llevara con ella a cambio de aceptarla de regreso —terminó Nerea.
Eso, por supuesto, le sorprendió. Jamás habría esperado que el cobarde de Rodol