Maeve
La tensión entre Kane y yo era palpable a medida que me acercaba a él, casi como una corriente eléctrica que se intensificaba con cada paso que daba.
Su mirada fija no se apartó de mí, clavándome en el lugar con una intensidad que me hizo tragar saliva, pero también encendió una chispa de anticipación en mi estómago.
—Señorita Ryder, —su saludo fue formal, pero su voz tenía un borde coqueto que la formalidad no podía ocultar.
—Profesor Knight, —respondí con igual formalidad, manteniendo l