Kane
Cada paso que daba alejándome de Maeve sentía como si una parte de mí mismo se desgarrara lentamente.
El lugar donde la había dejado desaparecía a lo lejos, y con cada metro que me alejaba, un peso enorme se asentaba en mi pecho.
Las voces de los que me acompañaban eran un murmullo distante, casi como si vinieran de otro mundo. En mi mente estaba solo ella, su seguridad, la suavidad de su piel y la fortaleza de su espíritu.
El eco de mis pasos resonaba con cada zancada que daba por los cor