Maeve
—Tenemos una cena formal esta noche en la casa de Jackie, —dijo mamá apenas crucé el umbral de la puerta.
—Hola a ti también, —respondí con una sonrisa ante su saludo.
Me acerqué a la cocina, donde ella estaba organizando lo que parecían ser ingredientes para algún plato especial, y le di un beso en la mejilla.
—¿Podrías invitar a Luca? No ha aparecido por aquí y me gustaría que nos acompañe... —sugirió, mirándome con esa expresión esperanzada que conocía tan bien.
—No tientes al diablo,